dimecres, 18 de setembre del 2013

Cómo cuando empiezas a caminar.

Duerme abrazada a un peluche al que ha cogido mucho cariño, es el que la ha cuidado durante mucho tiempo, en el fondo, aunque realmente no haga nada, le estoy totalmente agradecido, la ha aguantado llorar, y sin querer, le ha limpiado las lágrimas, se ha llevado más besos que yo incluso. La ves, dormida, abrazando con fuera aquel muñeco, tan tranquila después de todo, tan preciosa, tan vulnerable... Prometí cuidarla pero no lo he hecho, me arrepiento todos los días pero ya no se deja, tubo que aprender a cuidarse sola, a levantarse sin apoyo, siempre dice "Levantarse de un golpe anímico es igual que hacerlo de una caída cuando estas empezando a caminar, si no hay nadie a tu lado vas a caer y caer y caer haciéndote daño un montón de veces, puedes quedarte llorando en el suelo, o puedes levantarte y volverlo a intentar. Yo al principio no quería levantarme, no podía porque a la mínima volvía a caerme pero he aprendido a levantarme sola y aunque las caídas dejan morados, después de un tiempo desaparecen." Me fascina la manera en la que alguien tan débil cómo ella puede hacer todo eso sola, se derrumba todas las noches pero por las mañanas se despierta con una sonrisa en la boca, y no hay nadie que consiga quitársela durante el día dice que los días son para sonreír y las noches para sentir, que la noche es el momento más especial porque todo lo que pase, sea bueno o malo, te hace sentir el doble. 


P.D.: aunque lo haya escrito cómo si fuera un chico súper gay en este blog solo escribo yo, quizá soy un chico Hmmm si tengo que ser un chico quiero un pito pero, la vida es dura. 

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